Cosquín Rock 2019, cuando menos es más

Artes y Espectaculos 16 de febrero de 2019 Por
Especial
ARTES-COSQUIN ROCK

Los informes meteorológicos, de alguna manera, no fallaron en el último Cosquín Rock. Se anunciaba alerta de tormenta y un verdadero tsunami de fanáticos, diversos géneros rockeros, gastronomía, electrónica y deportes extremos invadió el predio de ocho hectáreas de Santa María. La sensación térmica trepó hasta cerca de los cuarenta grados y en los múltiples escenarios los artistas calentaron las tablas con potentes shows. Contra todo pronóstico, la situación económica tampoco hacía prever gran afluencia de público y fue una edición con record histórico de asistencia. Contando las dos jornadas, más de 120.000 personas transformaron el aeródromo de Punilla en un hormiguero humano.

El evento además abrió el juego a la electrónica el sábado a la noche, coronada con la presencia de Nick Warren. Reconocido DJ y productor inglés que transformó el escenario sur en una pista de baile hasta la siete de la mañana de la primera fecha. Suceso que sorprendió a José Palazzo, quién descubrió un nuevo nicho para su criatura de varias cabezas. En realidad, la electrónica no es nueva en Cosquín Rock, pero sí lo es al aire libre y con un referente mundial del género como Warren.

Telescopios

Los rockeros de nuestra ciudad que participaron en el Cosquín modelo 2019 lo hicieron integrando tres formaciones: Telescopios, Canibal Army y Smoke Sellers. Los primeros, con el músico local Nicolás Moroni, abrieron el Escenario Sur –y todo el Cosquín- el sábado 9 de febrero a las 14,20 de la tarde. La temperatura a esa hora fue agobiante, lo que no impidió a los tempraneros acercarse para cantar y bailar con los cordobeses, quienes abrieron con La partícula de Dios y cerraron con Ciudad de Tampa. Tendrán revancha, en un mejor horario, en el próximo Lollapalooza 2019 de Buenos Aires, a realizarse fines de marzo en el Hipódromo de San Isidro. El grupo tocará el primer día, el viernes 29 de marzo, en la misma fecha que Twenty One Pilots, Interpol, Jorge Drexler, Post Malone y Rosalía entre otros. Consultado por TRIBUNA tras el show coscoíno, Nicolás Moroni dejó esta reflexión: "A pesar del horario nos sentimos identificados con ese escenario y las bandas que tocaron allí, más del palo nuestro. Hubo grupos jóvenes y no tanto pero la mayoría de una estética interesante.

En ese espacio se armó algo bueno y tuvo mucho que ver Eric Davies, el programador del Festival La Nueva Generación de Córdoba," expresó el tecladista.

Canibal Army y Smoke Sellers

En la jornada de cierre, el domingo 10 de febrero, los Canibal Army fueron protagonistas con dos riotercerenses, Mauro Marín (batería) y Diego Madroñal (bajo). En el espacio CBAX subieron a las 18 hs y brindaron un set breve que arrancó aplausos de los presentes, varios de los cuales se llevaron discos que lanzó desde el escenario Kike Galvani. Carismático vocalista de los Canibal, banda enrolada en el postpunk que tiene además a Mary Guillén como guitarrista y productora musical. En el mismo día y espacio, los Smoke Sellers, con Sebastián Tissera en batería, tocaron en un horario central en su cuarta incursión en el festival más federal del país.

Un párrafo aparte merece el espacio CBA X, que ofreció 14 disciplinas deportivas, en las que se lucieron gimnastas cordobeses haciendo trial bike, escalada, skate, freestyle fútbol, parkour y BMX, en una lista extensa de actividades. Con respecto a la inclusión de los grupos, hubo algún cuestionamiento sobre la preselección desde el Sindicato de Músicos de Córdoba. Lo cierto es que fue uno de los sitios donde mejor se trató a los músicos y a la prensa, a la par de una cartelera artística y deportiva de calidad.

Escenario norte

El Norte, antes llamado principal, tuvo como cierre a Las Pelotas el sábado y a SKA-P el domingo. Los vallecanos debutaron en el Cosquín y armaron una fiesta a puro ska-punk recordando a Santiago Maldonado, a favor del aborto legal y contra la monarquía española. Los artistas en general no bajaron línea política en este Cosquín salvo Eruca Sativa, Attaque 77, Horcas y los nombrados SKA-P. Con respecto a este tema, Palazzo respondió lo siguiente en la tradicional conferencia de cierre: “Los artistas en el escenario pueden hacer y decir lo que quieran en lo que dura el show. Nunca tuve problemas con eso y jamás condicioné a nadie sobre lo que tiene que expresar", declaró el productor ante la prensa. Además anunció para este año el Cosquín Rock en Nueva York (Estados Unidos), con León Gieco, Juan Ingaramo y Él mató a un policía motorizado entre los protagonistas. Será en el distrito de Queens, el más grande de la ciudad, utilizando la cancha del equipo de béisbol de los Mets. Comenzará siendo una primera experiencia de reducidas dimensiones que espera crecer paso a paso.


Camino a los 20 años
Todavía algunos siguen pidiendo ampliar las jornadas del Festival, aunque Palazzo aseguró que se siente muy cómodo con dos días consecutivos. El parque temático del Cosquín Rock creció en sevicios, con boleterías y puestos que se vieron colapsados con largas filas que hacían ejercitar la paciencia y optar entre comprar o ver un grupo. Ya lo decía el eslogan ¡Aguante todo! pero nadie lo imaginó en este rubro. Entre lo nuevo, el Espacio Alternativo Naranja mostró una grilla con trap y pelea de gallos, lo que amplió la oferta artística hacia los más jóvenes. En una de esas carpas Los Auténticos Decadentes replicaron el MTV Unplugged Fiesta Nacional en las dos fechas, con varios invitados y lleno total. Se amplió el Hangar del Metal y La Casita del Blues, que seguramente se repetirán en la próxima edición. El Hangar trajo la novedad de exponer autos y motos customizadas, lo que terminó de dar un marco rutero al nicho heavy.

En síntesis, tocaron más de 140 bandas en un encuentro que sale de gira y se exporta por el mundo desde Córdoba. Algo de lo que muy pocos empresarios pueden jactarse en estas épocas complicadas para apuestas festivaleras. Marca registrada que además se prepara para celebrar las dos décadas ininterrumpidas el próximo verano.