Con 83 años, Don Nicolás Esnevi Mena sigue ligado a la enseñanza del fútbol

Deportes 09 de febrero de 2019 Por
En la creación y organización del fútbol infantil en esta ciudad y región, en la fundación del Club Vecinos Unidos de Río Tercero, en la historia de trabajar tantos años con los chicos, en todo eso y mucho más sin ningún tipo de dudas Nicolás Esnevi Mena es un histórico.
DEPORTES Mena

En la creación y organización del fútbol infantil en esta ciudad y región, en la fundación del Club Vecinos Unidos de Río Tercero, en la historia de trabajar tantos años con los chicos, en todo eso y mucho más sin ningún tipo de dudas Nicolás Esnevi Mena es un histórico.


Con 83 años, una memoria envidiable, con su amabilidad y respeto, Don Mena atendió esta semana en su domicilio a Al Toque, donde además, y para no perder su sana costumbre, se dedica al arreglo de pelotas fútbol para algunos clubes de la ciudad.


Con poco más de ocho décadas en su espalda, Mena sigue vigente con lo que más lo caracteriza y ya está preparado para encarar un año más con los chicos que acuden al polideportivo municipal de barrio Norte.


-¿Qué significan los chicos para usted?
-Es todo, porque es para mi una diversión estar con ellos. Si no estoy con ellos no puedo estar. Es un entrenimiento muy grande. Me gusta estar con ellos y los chicos me respetan.


-¿Cómo es su enseñanza?
-Algo uno siempre les enseña, pero es difícil porque el que va a que le enseñe no es ningún crack. Pero hay que dejar que los chicos se diviertan, no hay que exigirles tanto porque no están en un club. Muchos piensan que los que están en una escuelita quieren ganar, para mí eso no va. Simplemente quiero que jueguen, y yo les armo partidos casi todas las semanas con chicos de otros barrios. Que se diviertan, no importa que pierdan.

Que jueguen, que corran. Nosotros a veces sabemos perder por goleada porque nos traen chicos más grandes de edad, pero a los chicos que están conmigo nos les importa, solo quieren jugar un partido más.


-¿Con chicos de qué edades está trabajando en el polideportivo municipal?
-Hasta los 13 años, porque ya más grandes se van a los clubes. El año pasado trabajé con cerca de 25 chicos. Es dificil, no es como decir que dirijo a los chicos de un mismo barrio, eso en el Poli porque van de distintos barrios. Muchos llegan porque sus padres me conocen.


-¿Es difícil trabajar con los chicos?
-Según de la forma que son tratados. Hay que tratarlos con seriedad, darles la confianza que se merecen y no abusarse de ellos, como por ejemplo cargándolos. Además hay que tratar que se respeten entre ellos. Hay algunos que quieren ser más vivos que los otros, y eso no va conmigo. Tienen que ser todos humildes, que se respeten el uno con el otro, que lleguen a la práctica y se saluden. Pero es duro, no es igual como hace 20 años atrás. Hoy los chicos son muy vivos (risas).


-¿Cómo fue su vida dentro del ambiente futbolístico?
-Jugué desde que tenía 13 años y lo hice hasta los 30. Fue cuando no me sentí bien de las piernas, y por eso abandoné. A partir de ese momento me dediqué a armar equipos y así formamos en barrio Castagnino al Club Avellaneda. Posteriormente me buscaron, porque siempre me gustaba andar con los chicos, para formar un equipo con los que jugaban en una canchita que había en J. B. Justo y Guillermo Marconi. Ahi siempre estaban con la pelota mi hijo Fabián Mena, Walter Maldonado, Pedro Jaimes, el "Negrín" Rodríguez y los hermanos Walter y Marcelo Oviedo. Eran seis chicos y al equipo le pusimos el nombre de Castagnino.


-¿Cómo siguió su experiencia a partir de ese momento?
-Formado el equipo orgnizamos un campeonato que duró cuatro fines de semana, pero el balance fue negativo porque tuvimos mala organización, y un tesorero que trabajó para el bolsillo de él y nos dejó mal parados (risas). Pero a pesar de eso no nos cansamos, seguimos practicando y se me fueron sumando chicos y formé dos equipos más: uno de grandes (de 10 a 12 años) y otro de chicos (cuatro a siete años). Así fuimos a jugar un campeonato que organizó Jorge González (el "Lechuza") en lo que era el Club Ferroviario y nos fue bien porque con los más chicos salimos campeones cuando nadie creía en nosotros. A ese campeonato, que fue en 1978, fuimos con el nombre de Vecinos Unidos, y desde ahí arrancamos como club y con el nombre Vecinos Unidos. En aquel tiempo el presidente de barrio Castagnino era José Pérez. pero la comisión vecinal no colaboraba mucho con nosotros. Nos costaba armar equipos, aguantamos cuatro años durísimos porque sacábamos plata de nuestros bolsillos. Después se formó una buena comisión vecinal, estaba de presidente "Coco" García y así pudimos hacer la cancha (la anterior) y alumbrarla.


-¿Usted es uno de los fundadores del Club Vecinos Unidos?
-Soy el Nº 1 de los fundadores del club. Además fui presidente de Vecinos en el 87-88, y cumplia las dos funciones porque también era director técnico. Seguí hasta el ´90, cuando que asumió Michelán (Oscar) con Picatto (Horacio).
Después me fui a vivir a Buenos Aires y me alejé de la actividad


-¿Cómo comenzaron a intentar organizar el fútbol infantil en la ciudad y región?
-Empezamos con Casino cuando al frente del fútbol infantil estaba Héctor Araujo, y el "Lechuza" con Independiente (Deportivo). Éramos solo tres, pero nos apoyaba Los Cóndores (Argentino Colonial), los dos clubes de Almafuerte (Sportivo Belgrano y Atlético) y Embalse (Náutico Fitz Simon. Una vez cada uno organizabamos campeonatos. Después se sumó 9 de Julio, y posteriormente Atlético (Río Tercero). A la gente de Atlético en un principio no le gustaba nada la idea porque ellos siempre tenían cuatro meses de competencia con el "Niñez Feliz". Así se formó una comisión y las reuniones las hacíamos en 9 de Julio. Y una buena noche cayó el presidente de la Liga (en aquel entonces José Eduardo Hid, fallecido dirigente de la localidad de La Cruz), y él nos llevó a la sede de la Liga porque nosotros no teníamos personería jurídica. Así empezó todo.


-¿Estuvo mucho tiempo viviendo en Buenos Aires?
-Estuve 13 años y cuando volví en 2007 dirigí la reserva de Vecinos Unidos y el club por primera vez salió campeón con esa división.


-¿Hace desde el año 2007 que en forma ininterrumpida sigue ligado al fútbol infantil?
-Sí. Después que dejé el Club Vecinos siempre estuve en las escuelitas de distintos barrios, terminé en Sarmiento y después me pasé al Polideprotivo.


-¿Hasta cuándo seguirá con la actividad?
-Hasta que pueda caminar. Mi señora insiste en que deje, pero no, en el invierno es más pesado, pero agarro el bolso y me voy hasta el Poli.

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