¡Bueno Macho! mirá como nos ponen

Artes y Espectaculos 11 de enero de 2019 Por
La obra se presentará en Almafuerte, en la sala del Cine Teatro Real Cooperativo, el próximo jueves 17, a las 22.
Modernos

Reseña por Mario Trecek

Luciana Peker, autora del libro más leído por estos tiempos, "Putita Golosa", habla de "los costos sobre el cuerpo, la amorosidad, el erotismo se cobran en el punto G de algunas mujeres activas en las calles y destempladas entre sus sábanas. La violencia tiene una contracara. No igual ni comparable. El maltrato no es equivalente al destrato" y cuando se habla de violencia de género, ya no hay vuelta atrás para los varones, esos que solo se comportan como machos alfa.

Por eso es interesante estar atentos a la oferta teatral de Almafuerte, para el próximo jueves 17 de enero, en la sala del Cine Ideal Cooperativo. Allí se presentará "¡Buena macho!",obra estrenada en 2012 bajo el título "Diez maneras de ser un hombre". Es una comedia del guionista Fernando Schmidt, escrita especialmente para la Red Uruguaya de Lucha contra la Violencia Doméstica y Sexual, con el objetivo de incorporar voces masculinas para la creación de conciencia por un mundo con equidad de géneros.

Para el amor ponen los cuerpos ambos, pero para la violencia de género, por alarmantes estadísticas, lo pone la mujer. Femicidios permanentes dan cuenta de esto, pero en la obra ponen el cuerpo los actores Hernán Sevilla, Alejandro Orlando y Gonzalo Dreizik. El director Marcelo Massa, pone en escena estereotipos, frases hechas, modelos de comunicación y lenguaje en torno a los hombres y su relación con la mujer. Es una obra, donde cada escena y diálogo, recurre a los "actos de habla", usos y costumbres que creemos no tienen costo, pero como todo acto del lenguaje, un modo de decir incorrecto nos lleva a veces a actos indeseados,  y hasta deshonestos y delictuales. Decir es construir realidad, dicen los lingüistas, y desde aquel "verbo divino" que dijo y se hizo, es necesario re-pensar nuestro modo de hablar de la mujer, de "su" físico, de su cuerpo y de sus deseos, y no poner en ese cuerpo el "mirá cómo me pongo" que es incriminar y victimizar lo femenino.

Todo es dramático en estos tiempos de "patitos feos",  y que se visibilizan los de la mujeres, actrices por ejemplo, pero hay miles en el anonimato, que padecen de la violencia intrafamiliar y en el mundo de relaciones.  El humor quiebra el dramatismo de cada escena, con el hombre puesto en el peor ángulo del espejo. La obra es divertida, al tiempo que contrasta con las consecuencias en la vida real, de las conductas que describe.

Es una obra divertida, pero también como toda obra de arte, genera conciencia, con un discurso irónico,  pero propone salirse de lo establecido, para plantear nuevos paradigmas de relacionarnos entre hombres y mujeres. Y aunque no hay mujeres como protagonistas, son ellas las destinatarias de tanto cariño, porque solo el cariño genera respeto y rompe con aquello viejo, anacrónico de “porque te quiero te aporreo”.

 Solo para mayores de 16 años, una pieza breve de 50 minutos, pero de alta intensidad humorística y reflexiva.