¿Falta de prevención o imprudencia?

Regionales 05 de enero de 2019 Por
Responsabilidades. Un nuevo caso de ahogamiento en el río, instala la mirada a mitad de camino entre las conductas de los bañistas y el cuidado que reciben.
REGIONALES-PAMPAYASTA
Lugar y momento del hallazgo del cuerpo

El ahogamiento de un hombre en el río Ctalamochita, a la altura de Pampayasta Sud, ocurrido esta semana, reabre el debate en torno a la seguridad en los balnearios de la región.
La puja entre imprudencia y medidas de prevención fue nuevamente puesta sobre la mesa, en un debate que suma condimentos de todo tipo.
Apuntar responsabilidades con el hecho ya consumado, no tendrá relevancia si a partir de este nuevo hecho, todo sigue igual.

Los relatos sobre el suceso abundan aunque encuentran como punto en común que Wilmar Ramus, un boliviano de 27 años oriundo de Las Perdices, fue arrastrado por la corriente en una zona profunda del río.
Precisamente, por esta característica del curso de agua en ciertos sectores, es que el Jefe de Bomberos de Hernando, a cargo del operativo, no duda en remarcar la peligrosidad del mismo.
"Es un río para respetarlo, la gente se confía mucho, nos ha tocado sacar excelentes nadadores", afirma José Macias, conocedor de este lugar al que asiste desde hace muchos años, dada la proximidad geográfica.

La apertura de compuertas en el Dique Piedras Moras también contribuye con un caudal mayor del habitual que erosiona barrancas, arrastrando árboles, incrementando la correntada y cambiando su curso constantemente. Desde el Municipio que encabeza Iván Diyorio, afirman que han sido reiterados los pedidos para "enderezar el cauce", sin respuesta positiva por parte de la Provincia.
Otro factor de riesgo es la presencia de ramas sobre el cauce, a medida que se acerca al puente, zona que queda al margen de la infraestructura existente.
Sobre esto, algunas voces se alzaron sobre la falta de control en la deforestación del lugar.

A su vez, según informaron fuentes ligadas a la búsqueda, el cuerpo fue hallado ayer viernes en cercanías de una cantera ilegal que realiza extracción de áridos.
La demarcación del lugar también genera controversia, porque era importante la afluencia de público y algunos aseguran que fueron retiradas las cintas que limitaban el acceso al sector de peligro.
Macías afirma que existen carteles de advertencia, con lo cual, el factor de la imprudencia no puede desterrarse en la escena de este hecho.
También apuntó que la peligrosidad se reduce considerablemente en la zona del balneario propiamente dicha, donde la profundidad es escasa y en condiciones normales hasta puede atravesarse de costa a costa caminando.

La ausencia de guardavidas es otro detalle que no es nuevo ni particular de Pampayasta Sud, aunque también queda expuesta como una peligrosa carencia.
El balneario anterior que posee en su curso el río Ctalamochita, es el de Villa Ascasubi, donde si bien tampoco está presente esa figura, los bomberos constituyen un atenuante.
Esta localidad posee un cuartel y su personal tiene acceso gratuito al lugar, aunque asistan por distracción. De todos modos, la sola presencia de personas capacitadas para salvar vidas ante situaciones de ahogamiento, puede ser una medida de prevención.

Incluso, estaba previsto para este verano, la instauración de un sistema de banderas que hagan referencia a la peligrosidad del río en diferentes sectores y de acuerdo a la variabilidad de su caudal.
De repente, aunque no se trate de medidas infalibles, podrían entrar en consideración de las autoridades, cuya responsabilidad también abarca el cuidado de quienes asisten a lugares públicos.

Boletín de noticias