Martino: "El intendente que venga debe seducir a todos"

Locales 31 de diciembre de 2018 Por
El intendente Alberto Martino ingresó en su último año de gestión. No podrá ser reelecto y en diálogo con TRIBUNA reflexiona acerca de sus años de gobierno y el futuro político del Municipio.
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-A nivel general, ¿cuál es el balance que hace de la gestión?
-Uno cuando hace un balance lo mide en base a la percepción de la gente. Hoy por hoy es un balance positivo, pero por supuesto siempre quedan cosas pendientes. Yo particularmente nunca estoy conforme con lo que hacemos porque me gustaría lograr más, pero muchas veces por cuestiones de tiempo y de plata no se puede. A nivel demográfico podemos ser la quinta o sexta ciudad, pero hoy en cuanto a crecimiento y desarrollo económico estamos en el podio de las ciudades que más han crecido en los últimos cuatro años en la provincia de Córdoba. Estamos en condiciones de decir que dejamos una ciudad de punta cuando termine nuestro mandato.

-¿Eso es mérito de la política del radicalismo desde que asumió el gobierno de Brouwer de Koning o cree que usted le ha dado su impronta?
-Todos en verdad le damos nuestra propia impronta. (Luis) Brouwer de Koning tuvo la suya y nosotros otra y nos han dado buenos resultados, su buena relación con el Gobierno provincial dejó cosas buenas para la ciudad. Nuestra relación con la Provincia nos permitió hacer obras que antes ni soñábamos, como por ejemplo tener la autovía terminada, el anillo de circunvalación en plena ejecución, el nuevo hospital, el desagüe de la calle Catamarca, la planta de tratamiento de residuos...

-¿Cómo analiza esa relación, institucional o política?
-En realidad digamos que son tres, institucional, política y afectiva y esto último también juega en esto y el respeto también; cumplir con las cosas que se acuerdan y sobre todo ser agradecido cuando se hacen las cosas independientemente del color político. Nosotros no hemos quedado fuera de nada: repavimentación de la ruta Villa Ascasubi- Oncativo, refuerzo de los gasoductos troncales, la escuela Proa, y todos los programas provinciales de ayuda social. Hemos trabajado juntos en una serie de programas que en el marco del afecto y del respeto se han logrado.

-¿Qué responde a las críticas que señalan que las obras realizadas son un mérito exclusivo de la Provincia y no de la Municipalidad?
-No me preocupo en responder eso. La gente hace una valoración positiva de las obras y sabe valorar lo que hace la Provincia y el Municipio. Ninguna obra se ejecuta por casualidad, es una facultad que tenemos los intendentes de pedirle al gobernador la concreción de las obras y él tiene la facultad de decidir cuál y si se va a ejecutar o no.
-¿Qué espera para el 2019 desde el punto de vista político en la Municipalidad?
-Es un año político, de elecciones, yo particularmente seguiré trabajando en consolidar la gestión y eso sin dudas potenciará las chances de quien me vaya a suceder de mi partido. Mi prioridad es que un radical siga en el gobierno local, y eso se consigue, en un porcentaje, por la imagen de la gestión y en otro, a partir que la imagen del candidato sea buena. El escenario nacional y provincial, si bien no nos afecta de cerca, debe ser considerado para tomar una decisión, que no la tengo asumida respecto de los candidatos de mi partido.Tengo más afecto por Mario Negri pero entiendo que también Ramón Mestre tiene méritos. A nivel provincial desconocer todo lo que hemos trabajado con (el gobernador Juan) Schiaretti, a mí en particular y por mi forma de ser me resultaría muy incómodo. Salir a hacer política en contra del gobernador con todo lo que le dio a Río Tercero, sería desagradecido y hablaría mal de mi persona. Muchos pueden entenderlo co- mo que es política, pero yo no lo veo así. Lo que ha obtenido Río Tercero del Gobierno provincial, es histórico. A nivel nacional estoy cansado de la grieta. Es hora que terminemos con este tema y demos un salto de calidad. Si no es uno, es otro. La mayoría queremos transitar por una avenida ancha. Ojalá salga una tercera opción. Obviamente si tengo que optar entre Cristina o Macri voy a votar por el Presidente, pero me resisto a creer que un gobierno, que es malo a nivel nacional, tenga que terminar votándolo porque es lo menos malo y no haya una opción que me genere más confianza y esperanza. Hace varios años que venimos para atrás.

"El secreto es trabajar, gestionar, conseguir cosas y ser amable con la gente"

Indiferencia

-¿Por qué cree que la Nación no apoya a Río Tercero y la región con obras?
-Porque no cambió nada. Porque Cambiemos es el título nomás. Priorizaron ciudades que son afines al Pro, como el kirchnerismo lo hizo con Villa María. Acá se priorizó a Jesús María y Villa Dolores, con planes y toneladas de plata que no saben cómo rendirla. Tienen que techar el pueblo para hacerlo. Se priorizaron algunos amigos en detrimento de otros. Hay una diferencia abismal entre el trato con la Provincia que con la Nación. No puede ser que en una ciudad como Río Tercero, no le pagaron las indemnizaciones a los damnificados por las explosiones, achicaron la Fábrica Militar, nunca llegó el programa Hábitat de 20 millones de pesos para barrio Monte Grande. Me vinieron a hablar a mí para decirle que estaba listo para firmarlo. Me hicieron prometerlo y anunciarlo y me dejaron colgado con esa obra. Yo soy el que queda mal con la gente del barrio. Y lo que firmamos los otros días en el Programa de Renovaciones Urbanas, vamos a ver cómo resulta... Ojalá vengan adoquines, macetas y banquitos, aunque sea para mejorar el centro de la ciudad.

-Dentro de la política local, muchos esperan alguna definición suya de apoyo a algunos de los precandidatos a intendente.
-Es muy difícil que me vaya a pronunciar sobre algún precandidato antes de las PASO. Cada uno tiene que hacer su camino. Luego resultará quizá hasta evidente a quien apoyo. A veces los gestos valen más que mil palabras. Yo tengo mi preferencia y soy un votante más. El que quiera ser debe hacer su camino y formarse. Fuera de la gestión, no trabajo con ninguno en temas políticos.

-¿Cree que el acuerdo de unidad que se firmó entre todos los sectores internos de la UCR se cumplirá?
-Estoy convencido que sí. El éxito del proyecto es estar juntos. Cuando no estuvimos juntos, en 2015, se corrió el riesgo de haber perdido.

El perfil del sucesor

-Le queda a usted un año de mandato, ¿qué perfil debería tener el próximo intendente?
-Cada uno tiene su temperamento y su forma de ser. Aspiro a que sea mejor que yo. Que logre seducir a todos. Si hoy tenemos niveles de aceptación de la gestión del 60 o 65%, ojalá que el que venga lo supere. La línea es ser amigable con la gente, no confrontar con nadie, trabajar, no responder agravios, no pelearse con las instituciones más allá de los intereses en juego. El secreto es trabajar, gestionar y conseguir cosas. Eso es lo que termina valorando la gente y más en el contexto actual en el que vivimos.

-¿Qué balance personal realiza desde que anunció por primera vez su candidatura, como secretario de Gobierno de Brouwer de Koning años atrás, al haber concretado su sueño, como usted lo calificó, de ser elegido intendente?
-Los cambios son muchos. A lo largo de los años uno va a adquiriendo un proceso de maduración. No soy el mismo ahora que hace siete años. En este cargo si no se logra un equilibrio emocional no podría estar aquí sentado. Lo que más valoro es haber logrado ese proceso de maduración. Uno cree que puede hacer todo, pero lamentablemente se encuentra con la burocracia de lo público, que hace que lo que puede demorar 30 días se extienda a cuatro meses. Eso no lo voy a poder asimilar nunca, porque son cuestiones qué terminan perjudicando al vecino. El resto es saldo positivo. Si me preguntan qué quiero ser, quisiera ser cuatro años más intendente, no más de eso. Entre los ocho y 10 años de gestión, es el momento cúlmine dentro del cual se puede desarrollar todo el potencial. Hace años que venimos trabajando, por ejemplo, en varias cuestiones, que se han logrado recién ahora, como la ampliación del ejido urbano, la declaración de Capital Nacional del Deportista, los proyectos de gas natural, el recambio de luminarias. Fueron procesos de muchos años. Ocho son suficientes, pero 12 años no estarían mal para terminar de gestionar.

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