Se viene una nueva ola del rock cordobés

Artes y Espectaculos 22 de diciembre de 2018 Por
Entrevista a Tomás Ferrero de Rayos Láser
ARTES Rayos Láser

Esta vez fue distinto para Rayos Láser, la banda formada en Villa María en 2011. El trío acaba de publicar "Un regalo tuyo" (Geiser Discos), el tercer material en estudio de su carrera. Disco en el que por primera vez trabajaron en la producción con alguien externo al núcleo duro del grupo. La función recayó en Ezequiel Kronemberg, quien se sumó a la tarea casi como un integrante más de Rayos. Por otra parte, el álbum posee en la portada una foto del trío, algo que nunca habían hecho hasta el momento. La imagen fue tomada por Eduardo "Dylan" Martí, legendario fotógrafo del rock nacional y padre de los músicos Emmanuel Horvilleur y Lucas Martí. La semana pasada la formación tocó en Almafuerte, en un concierto íntimo denominado Tertulia Circular. En su paso por la vecina ciudad, el cantante y bajista Tomás Ferrero dialogó en exclusiva con TRIBUNA.


-¿Fue toda una experiencia trabajar por primera vez con un productor?
-Lo hicimos con Ezequiel Kronemberg, que fue como el cuarto Rayo Láser, podemos decirlo. Fue una experiencia nueva y una apertura de cráneo. Lo que estuvo muy bueno fue que nunca sentimos que fuera el productor por un lado y la banda por otro. Sino que lo sumamos como un integrante más con una opinión de iguales. Salió una forma muy fluida de comunicarse a la hora de la toma de decisiones. La primera idea del disco fue hacerlo súper electrónico con computadoras y máquinas. Y a la hora de hacer los demos y la preproducción empezó a virar para otro lado y fue todo lo contrario. Terminó siendo una banda tocando en vivo y muy orgánico.


-¿Cómo se dio la participación de Lucas Martí en las letras de algunos temas?
-Lo que pasó es que había varias letras con baches que no podíamos resolver. No nos gustaban las ideas que tirábamos y apareció Lucas. Además justo habíamos pensado hacer una tapa con el papá de él, que es el famoso Dylan Martí. Se dio todo muy fluidamente. Y como soy muy amigo de Lucas, salió lo de llamarlo para colaborar en la composición. Él se recopó y terminó cerrando ideas nuestras. Se supo adaptar, entendiendo para dónde íbamos. Durante dos años viajamos casi una vez por mes a Buenos Aires para hacer el disco. En esas idas y venidas estaba Lucas dando vueltas y nos juntábamos en su casa o en distintos lugares.
-Un detalle no menor es que por primera vez aparecen en la tapa del disco.


-Era una idea que teníamos la de aparecer en la tapa. Estaba bien la otra parte más artística de los discos anteriores pero nos dimos cuenta que queríamos salir. Como la música es mucho más orgánica y despojada, como una banda tocando, decidimos que la tapa sea simple y despojada. Que sea emotiva en un punto con una imagen en blanco y negro. Esa fue una de las primeras cosas que se nos ocurrió y qué mejor que llamarlo a Dylan, que sencillamente es "el fotógrafo del rock nacional". De hecho nos animamos a decirle lo de la foto cuando todo estaba aceitado con Lucas.


-En el tema "Distinto", participa Gastón del grupo De la Rivera y también Cristóbal Sterpone, un músico de Embalse que tocó con varios riotercerenses.
-"Distinto" es un tema que habíamos hecho hace mucho para un compilado de Discos del Bosque y era unir fuerzas con otros artistas del sello. Justo estaba Gasti cerca así que nos juntamos a laburarlo y cuando decidimos incluirlo en el disco dijimos que tenía que estar él. Porque fue uno de los compositores y la letra que canta la hizo él. También teníamos ganas de incluirlo a Cristóbal que había empezado a tocar con nosotros y ahora forma parte de la banda. Fue natural invitarlo. Es una persona muy talentosa y es increíble lo que toca.


-¿Qué reflexión te merece, a la distancia, la creación de Discos del Bosque?
-Fue un signo de los tiempos. En esa época nos hicimos muy amigos con Gastón (De la Rivera). Pensamos en algún método de darnos a conocer y de ir más lejos que una simple banda. Unimos las fuerzas y la idea era que cuando fuéremos a pedir un lugar para tocar ser más grandes que un grupo solo. Que sea un núcleo de grandes cosas y ahí salió lo del sello. La premisa era no cobrar por los discos, ponerlos en descarga gratuita para quien lo quisiera. Y después que se retribuya en esa persona que lo bajó asistiendo al show. Ese era nuestro truco en algún punto y terminó súper funcionando. El tiempo lo fue modificando y cambiaron las formas pero fue una jodita que salió bien (risas).Se puso en un lugar que hacía falta.


-¿En qué momento crees que se encuentra el rock cordobés?
-Lo veo como una onda de sonido, justo la analogía, que tiene cresta y tiene valle. Tuvo una cresta en los ochenta, un valle en los noventa y volvió la cresta con Eruca Sativa y esa corriente de las bandas de Córdoba. Ahora entró en un pequeño valle. Que al mismo tiempo no es tan así porque hay propuestas súper instaladas. Siguen pasando cosas y siento que está empezando una ola nueva. Pasa con todo, tuvimos ese boom en el 2012 que aparecimos con los Hipnótica, Francisca y Los Exploradores y De la Rivera. Después bajamos un poco y aparecieron los mendocinos con otro tipo de recambio. Ahora vuelve a subir y ahí estamos.


-Hipnótica formó parte de Discos del Bosque, ¿qué nos podés decir de los chicos?
-Dos personas maravillosas y grandes amigos súper talentosos. Hemos tenido momentos de más y menos cercanía pero nunca dejamos de tener un afecto y nos queremos mucho. Les deseamos todo lo mejor porque son unos grandes compositores y grandes personas.