"Se cree que hacer un disco es encerrarse y subirlo pero se olvidan de tocarlo ante la gente"

Artes y Espectaculos 03 de noviembre de 2018 Por
En este 2018, los caminos de la música hicieron que el grupo Virus se vinculara con Río Tercero en un par de ocasiones. Primero fue la presencia de Marcelo Moura, quien actuó en La Blonda el pasado 25 de mayo. Ahora es el turno de Julio Moura, quien concedió esta entrevista en exclusiva a TRIBUNA.
ARTES Moura

El guitarrista y compositor acaba de publicar "Enigma 4", su primer material solista desde que comenzó su carrera en el rock, hace casi cuatro décadas. Ópera prima que presenta diez temas propios y está subida a las principales plataformas digitales. El músico es el tercero de los cuatro hermanos Moura (el mayor fue un desaparecido en la última dictadura cívico-militar), quienes allá por 1980 decidieron crear la agrupación Virus. Un quiebre en la estética musical y visual de los años ochenta, muy atacada en sus comienzos por sus ideas de vanguardia. Banda que siguió adelante a pesar del fallecimiento, en 1988, de su líder Federico Moura. Hasta el momento, Julio era el que faltaba a la hora de editar un álbum en solitario, espera que llegó a su fin con Enigma 4. Trabajo del cual habla en la siguiente nota y rememora anécdotas de Virus.


-El título del disco, Enigma 4, puede remitir a la historia de los cuatro hermanos Moura. ¿Es válida esta interpretación?
-No, Enigma tiene que ver con toda la historia de mi carrera y la del grupo, más allá de lo familiar. Con todas las cosas que quedaron en un lugar desconocido para la gente. Sitio indescifrable de alguna manera porque no se puede explicar con palabras lo que nos pasaba tanto a nivel musical como personal. Son cosas que las reservo y mientras no sean conocidas van a ser un enigma. Considero que gran parte de esta historia tiene que quedar sin contar. También es un poco darle a la gente la posibilidad de interpretar las canciones a su modo. Porque si hablás abiertamente y das detalles es como que se pierde cierto encanto que cada cosa tiene. Es guardar algo dentro de la intimidad de cada uno. Es parte de la magia y de ahí viene el título.


-¿Nunca te habías planteado hacer un disco solista o no se dio el momento?
-Siempre me lo planteé, desde la primera época pero por diversas circunstancias no se podía. Y esto pasó hasta no hace mucho. Siempre tuve un compromiso total con el grupo. Porque Virus me ha dado todo y tengo un respeto muy grande por eso también. Ese respeto hace que no sea de hablar mucho en la banda, ni en nombre de ella. Tampoco de Federico ni en nombre de él. Creo que no corresponde. No éticamente ni moral sino que me sale naturalmente. Consideré que este es el momento exacto para hacer mi disco.


-¿Con respecto a los temas, son todos nuevos o hay algunos compuestos de viejas épocas?
-Son todos actuales, cosas que no daban para la banda por formato o interpretación. Lo que pasa es que cuando me planteé hacer un disco de cero aparecieron muchas cosas que tenía adentro, todo lo que asimilé. No solo desde el rock y el pop sino de folclor, tango y cosas sudamericanas. Al principio estaba un poco descolocado pero después dejé que las cosas fluyeran naturalmente. Ahí salieron los temas que son diferentes entre sí pero todos tienen la misma identidad. Es revivir o recrear todo lo que viví y me influyó. Incluso hasta hay algo de flamenco.


-El tema "14 de mayo" es el más tanguero del material e incluso hay bandoneón que toca Fernando Samalea.
-Me puedo dar algunos gustos con fraseos tangueros pero cuando pensé en hacer el disco no quise demostrarle nada a nadie. Lo hago porque amo la música. Ni me lo pregunto si quiero hacer un tema más tanguero, directamente dejo que salga. En general todos los temas hablan del presente recordando el pasado y apuntando al futuro. Sin bajón. Si bien hay melcancolía es con optimismo en la vida. Lo grabé en mi casa con Mariano López, que ha trabajado con Fito, Cerati y tantos. Traté de hacer un disco de garaje.


-¿Cuál es la historia atrás del tema "La guitarra de un amigo" que abre el disco?
-Surgió cuando estábamos mezclando en Nueva York con una guitarra Telecaster que se había dejado de fabricar en Estados Unidos. Entonces hubo un desencanto por parte de muchos guitarristas. Y un día caminando por el Soho de Nueva York encuentro una casa de música con uno de estos modelos en la vidriera. Entro y me dicen que se había vuelto a fabricar por pedido de la gente y que esos eran los primeros modelos. Enseguida lo llamo a Federico, que estaba en la mezcla del disco y le encargo que me compre una. Por supuesto también se compró una para él. Esa es la primera parte de la historia. La continuación es en la grabación del disco "Superficies de placer" (1987), en la que él estaba muy enfermo. En esa época yo no quería tocar por todo lo que estaba pasando. Y como Federico insistía le dije: "está bien, toco pero si me prestás tu Telecaster". Guitarra que todavía conservo y es una forma de estar con él.


-Siempre pregunto a los artistas alguna anécdota vivida en Córdoba, ¿cuál sería la de ustedes?
-Son tantas que no me alcanzaría el tiempo. Una vez íbamos en una gira de San Luis a Córdoba y paramos el micro para ver el paso del cometa Halley (1986), que justo pasaba esa noche. Me bajé con otros dos chicos en medio de la noche a ver el cometa y cuando quisimos ver el colectivo se había ido. Se dieron cuenta cuando llegaron a Córdoba capital. De esas hay mil. Otra vez que tocamos allá hubo una represión muy fuerte, esas cosas no muy agradables de recordar. Eran épocas difíciles. Si bien ya no estaba la dictadura todavía se mantenían viejos hábitos de esta. Además nosotros empezamos a tocar en dictadura, siempre nos cagaban a palos y nos metían presos.

-Tengo entendido que en breve vas a publicar la edición en CD y vinilo.
-Sí, estoy en conversaciones para la edición del CD porque ha cambiado todo a nivel tecnología. Hoy spotify es lo que ha despegado primero. Las compañías van a spotify a subir sus discos. Quiero hacer un vinilo para rescatar lo fantástico que tenía el arte de tapa y el diseño. Todavía eso me parece muy valioso como objeto. Hoy se olvidaron de todo lo demás. Se creen que hacer un disco es encerrarse en cuatro paredes y subirlo. Pero hay algo que falta: salir a la calle, tocar y sentir la respuesta de la gente. Ha cambiado mucho el contexto general.