El servicio de salud municipal, concentra cada vez más demanda

Locales 09 de abril de 2018 Por
LA demanda de atención sanitaria pública en Río Tercero es significativa y experimenta leves incrementos cada año, lo que obliga a incrementar la oferta de profesionales, aparatología y servicios médicos para atender casi todas las patologías en los centros primarios.
LOCALES-SALITA

Los pacientes sin obra social cuentan con dos alternativas de atención: el Hospital Provincial, cada vez más saturado (al menos hasta que se inaugure el nuevo nosocomio), y las salitas barriales que adquieren un notable protagonismo por la cercanía con los vecinos, que las eligen cada vez más.
Es así, que a través de las salas asistenciales en los barrios de la ciudad se trabaja en el fortalecimiento de la salud pública, con servicios gratuitos para la población financiados por el Municipio. Río Tercero cuenta con trece centros de atención, cuya importancia sanitaria cobra especial relevancia en los barrios periféricos.
Para entender la magnitud del esquema de salud municipal, solo basta leer algunos números de la estadística: en 2017 se evacuaron unas 30 mil consultas médicas y pediátricas, dentro de las cuales está incluido el Programa de Atención Primaria de la Salud (APS), convertido ya en una política de estado y que contempla la atención integral de mujeres embarazadas, niños de 0 a 6 años y puérperas.
El Programa APS comenzó a funcionar en la ciudad en 1994. Desde el año 2003 se potenció a diferencia de la reducción de presupuesto y de personal que sufrió durante la gestión justicialista en el Municipio.
"Fue un trabajo que iniciamos en el 2003, cuando comencé a trabajar en la sala de barrio Parque Monte Grande; al principio nos costó tener una llegada a la gente, nos miraban como bichos raros, pero con el tiempo y trabajando diariamente logramos ganarnos la confianza de los vecinos", cuenta Primo.
Fue un proceso que se inició y se reforzó con el correr de los años; se ampliaron los horarios de atención y se incorporaron nuevas disciplinas como odontología, pediatría, medicina generalista, psicología, análisis bioquímicos, nutrición, trabajo social, entre otras.
Actualmente, el trabajo del grupo de profesionales es reconocido por los vecinos de los barrios periféricos, mayoritariamente.
-¿Cómo considera que es la relación que se estableció entre los vecinos y las salitas en los barrios?
-La considero, sinceramente, excelente. Hoy las salas de los barrios se convirtieron en un lugar de contención y apoyo a la gente, que el vecino ya incorporó a su cotidianeidad. La función de las salas asistenciales es estar más cerca de la comunidad, de los lugares donde viven y trabajan los vecinos. La gente se puede acercar y tener lo que se denomina atención primaria de la salud (APS). Se atienden las primeras necesidades y se genera un acercamiento entre el vecino, los médicos, los asistentes sociales, etcétera. Se trabaja mucho con la comunidad, sobre todo con gente de bajos recursos que no puede acceder a una obra social y que tiene problemas importantes, tanto físicos como psicológicos.
De ese modo, Primo pone especial énfasis en la cercanía con el vecino y los vínculos de confianza que se establecen.

Confianza
"Logramos que se sientan cómodos, que confíen en los profesionales de cada sala. Hoy en la mayoría de los casos se logró una relación más directa y personal entre el médico y sus pacientes. Cada profesional va conociendo a la gente de la comunidad, sus historias y esta se siente contenida y respaldada por la atención que se le brinda", relata el funcionario.
Entre los servicios que se brindan en las salas se destaca la atención ginecológica que reciben mujeres de todas las edades, entre otras. "Fue un aspecto en el que tuvimos más dificultades, imaginate que nos encontrábamos con mujeres de más de treinta años que nunca se habían realizado un control de este tipo, la primera respuesta era negativa y por eso tuvimos que darles información sobre la importancia de estos controles en la prevención de enfermedades de transmisión sexual", señala Primo. Durante el año 2017 se entregaron en todas las salas asistenciales más de seis mil tratamientos anticonceptivos (tanto pastillas como inyectables) a mujeres de diferentes edades y se realizaron más de cuatrocientas pruebas de Papanicolaou.
Los programas de atención primaria a la salud abordan diferentes especialidades como el control de embarazo, anticoncepción, prevención de adicciones y de enfermedades de transmisión sexual, controles de niños sanos de cero a seis años de manera exhaustiva, programa de inmunizaciones, contención social a las familias (se trabaja con trabajadoras sociales), odontología, traumatología, nutrición, entre otras.
"El hecho de contar con un área programática nos permite tener una visión integral y conocer a la gente", afirmó el funcionario.
Durante el año pasado se realizaron más de 18 mil consultas médicas y 12 mil consultas pediátricas, y se entregaron más de cuatro mil tratamientos médicos en medicamentos. Una de las salas sumó hace algunos años un ecógrafo, en una clara tendencia a la incorporación de cierta complejidad en el diagnóstico.
Otro punto importante es el trabajo que se realiza desde el área sobre las adicciones y las campañas de inmunización anuales.