¿Cuál será el futuro de una casa de alto valor histórico para la ciudad?

Locales 05 de marzo de 2018 Por
La antigua y amplia vivienda ubicada en la intersección de de Esperanza y Urquiza, posee su rica historia en los más de 100 años que tiene la ciudad de Río Tercero.

Si se concreta la venta, ¿qué pasará ediliciamente con una histórica casa de esta ciudad? Ese es el gran interrogante de muchos riotercerenses que ven con mucha preocupación el futuro de la vivienda que está ubicada en la intersección de las calles Esperanza y Urquiza, donde estaba la estancia de la familia Castagnino y que tiene al famoso "árbol histórico" de Río Tercero.
"Señor intendente (Alberto Martino): la casa del árbol histórico, como comúnmente la llaman en la ciudad, fue de mi abuelo Manuel Castagnino, presidente del primer Concejo Deliberante de Río Tercero y fundador del gran barrio que hoy lleva su nombre. Esa vivienda debe ser adquirida por el Municipio". Así lo expresó en una de las redes sociales Roberto Rey Castagnino, tras tomar conocimiento que la histórica vivienda tiene colocada desde hace varias semanas el cartel de su venta.
"Usted me entregó una plaqueta recordatoria por ser único descendiente en esta ciudad de la persona ilustre que fue mi abuelo, pero hoy permite que un edificio histórico sea vendido al azar tal vez con fines de desguace. La Municipalidad debe impedir por decreto esa venta, adquirirlo, y proyectar allí un museo, al igual que se hizo con la Casa de la Cultura. Tal vez usted por su juventud no conozca esta historia y por eso lo imbuyo de tal situación. No permita que el Municipio pierda la historia de nuestro pueblo", agregó Rey Castagnino.
En 1915, Manuel Doroteo Castagnino levantó junto al frondoso algarrobo ("árbol histórico") la casa que desde 1956 es propietaria la familia riotercerense de apellido Natali y que en la actualidad con más de 100 años de antiguedad se encuentra a la venta.
"Decidimos venderla porque cada uno de sus descendientes tiene su hogar. Allí podría haber quedado mi hermana, pero es muy grande para ella sola. Es muy difícil y costoso mantener en condiciones ese terreno. Nos coarta a veces un fin de semana por estar pendiente de eso, y no tiene sentido porque ahora nadie de nosotros necesita vivir ahí". Así lo explicó en diálogo con este medio Carlos Natali, uno de los propietarios de la histórica vivienda.
"Es algo material. Los grandes recuerdos quedan acá (cabeza) y acá (corazón)", remarcó Carlos tras ser consultado sobre qué podría pasar con la infraestructara si se concreta la venta.
-¿Qué dice la historia de la tradicional casa de Urquiza y Esperanza?
-Mis padres (Ángel Nicolás y Juana Rosa Rodríguez) la compraron en el año 1956, y después ellos vivieron con sus cuatro hijos (Miguel Ángel, Juan José, yo y María Rosa). Lo que sabemos, por lo que dice la historia, es que la casa era la Estancia de Castagnino. Tuvo reformas mínimas, se amplió un poco y se cambiaron los techos, pero el resto de la estructura se mantuvo. Mi padre, junto con el señor Parra, hizo las gestiones para que el árbol fuera nominado como patrimonio histórico.

El árbol sí, la casa no
-¿No hubo posibilidad para que la vivienda también fuera declarada como patrimonio histórico?
-La casa no. Cuando ya no estaba mi padre en vida llegó un aviso de la Municipalidad, pero nunca aceptamos por las condiciones que ponían y que coartaba mucho el derecho de propiedad privada. No le vimos sentido, porque nos limitaba mucho, como no venderla, no modificarla. A mí me parecía ilógico. Nos limitaba mucho a poder gestionar una operación inmobiliaria, para de ese modo tener un beneficio para sus propietarios.
-¿Internamente cómo se conforma la vivienda?
-Tiene tres dormitorios, una sala de estar o comedor amplio como se construía en esa época, y una cocina-comedor, más un baño que tuvo que ser reformado; además cuenta con un sótano y patio grande. La propiedad es de 30x30 metros, lo que significa que tiene alrededor de 900 m2.
-¿Ustedes recibieron visitas por la historia de la casa y el árbol?
-Hubo gente que se llegó para ver la parte exterior de la vivienda y lo grande que es el árbol, que es poco usual en esa especie el tamaño del tronco y la antigüedad que pueda tener. Siempre estuvimos en dudas cual es su data. Hay miles de historias, por ejemplo de gente que descansó en el hoy "árbol histórico" en la época de la Revolución, pero no hay nada certero.
-¿Cuántos lindos recuerdos le dejó haver vivido allí?
-Muchos, tanto de la casa como del barrio (Castagnino). Lo que se extraña es lo que se vivía en nuestra época hasta que fuimos adolescentes. Los juegos, los carnavales, sentarnos con la barra en la sombra del árbol, las charlas. Era un punto de referencia de la zona, se decía: "Bueno, nos venos, nos juntamos en la esquina donde está el árbol histórico". Era siempre el "árbol histórico", no decían que nos juntabamos en la esquina de Urquiza y Esperanza. Eso sin lugar a dudas me quedó en la memoria, la nostalagia de los momentos felices